Tecomovaca, Oax
Foto:L/Tamborrell
VII-3 - 27 al 29 de julio 2007
Tehuacán, Puebla / guacamaya verde, Oaxaca
Reporte de salida para observación de la guacamaya Verde (Ara militaris)
Valle de Tehuacan-Cuicatlán.
Al pensar en hacer el relato de la salida en un orden cronológico, recordando nuestro viaje, me di cuenta de que se imponía el momento en que escuchamos, algunos por primera vez, los gritos de la Guacamaya al llegar a las cabañas de Tecomavaca, Oaxaca. La piel se pone chinita con el primer contacto sonoro del tan esperado encuentro con esta gran ave verde turquesa.
Llegamos a Zapotitlán de Salinas en el estado de Puebla a través de una sorprendente serranía repleta de cactus que se erigen al cielo en actitud siempre altiva. En este poblado destacan los objetos artesanales hechos de mármol y ónix, la explotación de las salinas que le dan nombre y su Jardín Botánico “Helia Bravo Hollis”.
Zapotitlán de Salinas
Foto:R/Straub
El Jardín Botánico está enmarcado en el valle semiárido de Tehuacán, que forma parte de la Reserva Tehuacán-Cuicatlán, la cual tiene aproximadamente unos 10 mil km2 y se localiza en la sección sur del estado de Puebla y noreste de Oaxaca. El tipo de vegetación predominante en la Reserva es selva baja espinosa caducifolia y matorral crasicaule -caracterizado por cactáceas columnares- y crecen ahí numerosas especies endémicas. Entre las especies del Jardín se encuentran Neobuxbaunia tetetzo, Echinocatus plateacantus mejor conocido como “asiento de suegra” y Myrtillocactus marginatus, entre otras tantas cactáceas.
Zapotitlán de Salinas
Foto:B/Straub
Llegamos aquí para contactar a las personas que nos llevarían a las cabañas donde pasamos la primera noche, muy contentos por entrar en contacto con los cactus que hasta ahora sólo habíamos visto a través de las ventanas del auto y entre ellos andaba el cuitlacoche pico curvo (Toxostoma curvirostre).
Ya en las cabañas, quedamos complacidos con su ubicación en medio del desierto, así que nos organizamos para acomodarnos en las cabañas. En una cabaña estaríamos: Isaac y Pilar, Carlos y su sobrino, Jim, Claudio, Robert y yo. En la otra estarían Sara e hijos: Matías y Natalia.
Descansamos un poco del viaje y luego cada quien hizo algo para conocer el lugar; algunos se quedaron sentados viendo el paisaje, otros fueron a dar un recorrido y otros más subimos a unas torres de observación de madera que están alrededor de las cabañas, desde donde pudimos ver varios carpinteros pecho gris (Melanerpes hypopolius).
En la tarde fuimos a dar un recorrido por el Jardín Botánico con un guía excelente y muy joven llamado Efrén Pérez González, quien nos introdujo en el conocimiento de las especies de cactáceas que allí crecen y otras plantas medicinales. Entre las aves vimos centzontle norteño (Mimus polyglottos), matraca del Balsas  (Campylorhynchus jocosus), zacatonero embridado (Aimophila mystacalis), chivirín saltarroca (Salpinctes obsoletus), chivirín barranqueño (Catherpes mexicanus) y bolsero de Wagler (Icterus wagleri). Nos cayó encima la noche con una luna casi llena y muy luminosa que parecía un punto de la “i” encima de los cactus, y que agregó a lo hermoso del paisaje una luz muy especial. Tomamos fotos de una pata de elefante (Beaucarnea gracilis) de sorprendente antigüedad, de la cual dicen que al abrazar se queda con las malas vibras de quien la abraza.
Zapotitlán de Salinas
Foto:R/Straub
Regresamos con cuidado de no rozar una planta venenosa y no tropezar y rodar cuesta abajo. En las cabañas descansamos pero algunos escuchamos unos ruidos -imagino propios del desierto- que no supimos identificar, bbbrrrrr….
Al día siguiente dimos un recorrido por los alrededores de las cabañas y vimos al trogón elegante (Trogon elegans). Nos preparamos para salir hacia Tecomavaca, Oaxaca; pasamos por Tehuacán, y llegamos aproximadamente en 3 horas. Fue al llegar a las cabañas cuando escuchamos los gritos de las guacamayas que pasaban por allí regresando de buscar alimento para sus polluelos hacia sus nidos. Nos acomodamos para dormir, conocimos el lugar, jugamos ajedrez, comimos, y en la noche tuvimos un encuentro excepcional con una zorrita gris (Urocyon cineroargenteus) nada temerosa que se acercó a nosotros buscando un poco de comida y le dimos un poco de fruta.
El día más esperado llegó tras una noche un tanto calurosa y con muchos mosquitos. Nos levantamos como a las 4:30 de la mañana y una vez listos emprendimos la tan temida subida -porque asciende de los 600 a los 1500 metros de altitud- hacia los bordes del cañón formado por el cauce del Río Sabino, desde donde resulta más fácil y mejor observar a las guacamayas. Casi no hablábamos, procuramos respirar y avanzar, respirar y avanzar (los compañeros que ya habían ido nos platicaron que las salidas anteriores habían sido muy rudas y que algunos y algunas no aguantaron). Se hicieron dos grupos de manera natural y uno llegó antes que el otro. Al subir, los guías nos indicaron que no podíamos estar juntos en el mismo borde, así que nos quedamos tal cual habíamos hecho los grupos. De pronto, voló la primera guacamaya y ¡dioses!, cómo expresar tanta hermosura, turquesas al vuelo con destellos rojos y azules, como se ve en la foto de Isaac.
Tecomovaca, Oax
Foto.Isaac/Michán
La guacamaya verde, cuyo nombre científico es Ara militaris, necesita grandes extensiones para habitar y buscar su alimento. Anida en las paredes del cañón -aprovechando los agujeros naturales- formado por el cauce del Río Sabino, durante la temporada de abril a septiembre. Sus poblaciones se han visto reducidas por la destrucción del hábitat natural, la captura y el comercio ilegal.
El cañón donde anidan las guacamayas, al cual se accede desde Tecomavaca, Oaxaca, es también parte de la Reserva Tehuacán-Cuicatlán. Las colonias de anidación fueron descubiertas por investigadores de la UNAM y de la Reserva Tehuacán-Cuicatlán, quienes han desarrollado el Sendero Interpretativo en Tecomavaca promoviendo proyectos mayores de conservación de la zona y de la guacamaya.
Tecomovaca, Oax
Foto:R/Straub
Nos quedamos toda la mañana viéndolas y esperándolas, maravillados con la belleza indescriptible del cañón de altas paredes, reafirmando una vez más la fuerza natural, regocijándonos con tal encuentro. Vimos como 30 parejas en vuelo y un polluelo encajado en su nido temeroso de volar. Los padres lo veían como animándolo para alzar el vuelo pero no se animó en todo el rato que allí estuvimos.
Los guías nos dijeron que anidan allí unas 50 parejas, lo cual nos animó respecto a la conservación del lugar y de las colonias de anidación. En fin, el día transcurrió en varias etapas de observación y en diferentes escenarios del cañón; en uno de ellos vimos un correcaminos tropical (Geococcyx velox) que había cazado una lagartija y que se dejó observar -inmóvil- largo rato; luego llegó el momento de regresar y nos encontramos con un grupo de investigadores entre quienes se encontraba, y tuvimos oportunidad de conocer, uno de los biólogos del Instituto de Biología de la UNAM, Alfonso Valiente-Banuet que colaboró en la Guía de aves para la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán y que ha trabajado en la creación del Sendero interpretativo de Santa María Tecomavaca.
Correcaminos Tropical (Geococcyx velox)
Foto:R/Straub
Fotografias:R/Straub
En el camino de regreso pudimos apreciar los textos del sendero interpretativo (en la subida no, pues aún estaba oscuro) en los cuales se informa sobre la formación del cañón, los hábitos de la guacamaya y otras especies de aves y fauna en general. Descansábamos un poco y seguíamos. Llegamos agotados a la cabaña y un poco tristes pues ya era el día para regresar a Xalapa, además era también el último día para disfrutar de una ducha al aire libre, pues los baños de las cabañas están abiertos hacia la montaña, (cerca de donde se apareció la zorrita en la noche mientras cenábamos, algunos vieron al momoto corona café (Momotus mexicanus)).
Así pues, empacamos nuestras cosas y nos despedimos de las plantas, de los animales, del paisaje y de las guacamayas, llevándonos para siempre sus llamados bullangueros y el verde turquesa de sus plumas.
Texto: Doriam Reyes
doriamreyes@yahoo.com.mx
Fotografia:
Robert Straub: straub_robert@yahoo.com
Isaac Michan: zacatuchevolador@hotmail.com
Edición Página :
Lorenia Tamborrell: lorenia12@yahoo.com.mx
Foto:R/Straub
Consulta las siguientes páginas para conocer un poco más acerca de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán.
http://www.cucba.udg.mx/es/paginter/coaxican/puebla.htm
http://www.conanp.gob.mx/anp/tehuacan-cuicatlan/page.php
http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2007_299.html
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